29 junio 2010

Sábado (2.005)


(...) en la vida son raros los momentos en que se saldan cuentas; a menudo no se disipan los malentendidos. Tampoco persisten como algo que es apremiante resolver. Simplemente se mustian. La gente no guarda un recuerdo claro o se muere o mueren las preguntas y otras ocupan su lugar.

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